domingo, 20 de marzo de 2011

"Amarguras" (1919) - Manuel Font y de Anta

Los hermanos José y Manuel Font de Anta eran grandes músicos en su época. Aparte de componer, se dedicaban a dar conciertos por toda Europa y América, por lo tanto no residían siempre en Sevilla. Manuel Font Fernández de la Herranz, padre de los hermanos Font de Anta y director de la Banda del Asilo de Mendicidad de San Fernando (Municipal de Sevilla), más de una vez había rogado a su hijo Manuel que compusiera una marcha para Nuestra Señora de la Amargura, sin tener éxito en ninguna de sus peticiones. En 1919 le mandó una carta a su estudio de Madrid incluyendo una foto de la Dolorosa de San Juan de la Palma, sirviendo esto para que Manuel Font de Anta se inspirara y rápidamente se pusiera frente al piano, a empezar a componer lo que él llamó “Poema sinfónico en forma de marcha fúnebre”.

Con respecto a la autoría de “Amarguras” hay muchas hipótesis, pues se baraja que el creador de la marcha pudiera ser cualquiera de los dos hermanos —Manuel o José— pero, tras un análisis de la partitura cotejándola con otras composiciones de la familia, se puede afirmar que su creador es indiscutiblemente Manuel, si bien no se debe descartar la posibilidad de que José le hubiera hecho en su momento algunas sugerencias al piano. La instrumentación de la marcha corrió a cargo del padre, Manuel Font Fernández de la Herranz, gran conocedor de la plantilla de una banda de música, y por tanto gran instrumentador y arreglista musical. De hecho, la inmensa mayoría de las composiciones de su familia las instrumentó él. Al final de su vida, el mismo Font Fernández también transcribió "Amarguras" para orquesta por encargo de la propia Hermandad.

LA MARCHA: AMARGURAS

Comienza directamente con un Tema A cuyo motivo está basado en el de la marcha "A la memoria de mi padre" de Font Fernández. Luego pasa al Tema B (a lo que Font de Anta llama Primer Trío), posteriormente el Tema C (denominado Segundo Trío) y para concluir, una recapitulación del Tema A.

La madera de la banda hace una introducción suavemente y a unísono utilizando el motivo del Tema A; responde a este primer motivo de la misma forma, pero en otro tono. Tras unas arrolladoras llamadas de metales, es de nuevo la madera quien desarrolla ese Tema A, que tras reexponerse en forte, mediante un puente da paso al Tema B o Primer Trío de la obra. También el Primer Trío, tras exponerse primeramente en piano, pasa a ser conducido en un tutti fortissimo con un solemne acompañamiento de bajos y trombones —similar al que utilizará López Farfán en 1925 en el trío de “La Estrella Sublime”— y, acto seguido, sin compás alguno de preparación, da paso al Tema C o Segundo Trío de “Amarguras”. Éste también se presenta al igual que los otros: primeramente la madera en piano —concluye cada final de frase unas breves llamadas de trompetas con sordina— repitiéndolo todo en fortissimo y stacatto. Esta vez sí, con dos compases de preparación, se reexpone el Tema A, para luego dar paso al final de la obra, en el que hay una saeta que suele tocar la trompeta con sordina. La marcha concluye con la popularísima, breve y contundente recapitulación del motivo principal del Tema A, con toda la banda en tutti fortissimo.

GRABACIONES RECOMENDABLES

Una versión reciente y con calidad es la que se puede encontrar en el último disco de la Oliva de Salteras “Cordero de Dios”. Otras buenas grabaciones de "Amarguras" pueden ser la de Soria 9 ("Antología de marchas procesionales, vol. 1") y la de Guillena ("Las grandes marchas de la Semana Santa en Sevilla, vol. 2").

En versión orquestal, la más recomendable es la del Maestro Antón García Abril, que se puede escuchar en la Banda Sonora de la película "Semana Santa" de Manuel Gutiérrez Aragón, interpretada de forma extraordinaria por la Orquesta Filarmónica de Londres.

viernes, 18 de febrero de 2011

"Ione" (1858)


"Ione" (1858)

Enrico Petrella (Adapt. Font Fernández)

El 26 de enero de 1858, Errico Petrella (1813-1877),contemporáneo de Giuseppe Verdi, estrenaba en Milán su ópera "Ione", con libreto de Giovanni Peruzzini, basado en la conocida novela "Los últimos días de Pompeya", de Edward Bulwer Lytton. En 1899, Manuel Font Fernández de la Herranz tuvo el acierto de adaptar una de las arias de dicha ópera a marcha procesional.

No es este el único ejemplo de utilización de una obra clásica sinfónica para el repertorio procesional. Como todos sabemos, existen numerosos ejemplos de esta práctica, muy en boga en los últimos años del siglo XIX, cuando no existía aún un repertorio musical cofrade propiamente hablando. Todos conocemos las adaptaciones de las marchas fúnebres de Chopin, Thalberg o Wagner.

"Ione" es todo un clásico de la literatura musical cofrade. Su dramatismo, no exento de sensualidad, su exotismo y, al propio tiempo, su elegancia, han hecho de ella una de las marchas predilectas de muchos aficionados a la música procesional.

La obra comienza directamente con dos compases de acompañamiento ejecutados por los instrumentos de timbre más grave, a los que se une posteriormente la madera dibujando una melodía introductoria de gran sencillez y efecividad.

El primer tema, en mi bemol menor, se esboza primero en "piano", y va subiendo en intensidad hasta el "forte". Se trata de una melodía melancólica, dolorosa y, al propio tiempo cargada de exotismo gracias al cromatismo de los pasajes descendentes de semicorcheas.

Finalizado el desarrollo de este primer tema, y sin solución de continuidad, tres acordes fuertes de tónica de do bemol mayor (dos corcheas seguidas de redonda ligada a negra) nos introducen en la segunda sección, plena de fuerza y brillantez. Tras una modulación intensa y dramática, de nuevo en la tonalidad inicial de mi bemol menor, asistimos a la reexposición de la primera sección.

Una nueva repetición de todo el período anterior nos conduce a la conclusión de la obra en los mismos tonos sombríos del comienzo. Esa atmósfera fúnebre es desgarrada por dos llamadas similares a las que daban inicio a la segunda sección en do bemol mayor, pero esta vez en un obstinado y dramático mi bemol menor. Tres acordes contundentes ponen punto y final a esta obra entrañable de la música procesional.

ESCUCHAR IONE

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Felices Fiestas

La Banda de la Agrupación Musical Maestros Villatoro y Algaba les desea unas Felices Fiestas y un Próspero Año 2011



Villancico un poco atípico, merece la pena.